
Cuando organizas un evento —ya sea una boda, un cumpleaños o una fiesta de empresa— seguramente habrás oído hablar del photocall y del fotomatón. Ambos se asocian con diversión, fotos y recuerdos, pero no son lo mismo.
En este post te explicamos la diferencia entre un photocall y un fotomatón, y cuál puede ser la mejor opción según el tipo de evento que estés preparando.
¿Qué es un photocall?
El photocall es, en esencia, un fondo decorativo o escenario para hacer fotos.
Puede ser una lona con el nombre de los novios, el logotipo de una empresa o un diseño temático adaptado al evento. Se coloca en un punto visible del espacio para que los invitados se hagan fotos por su cuenta o con un fotógrafo profesional.
El objetivo principal del photocall es crear un rincón bonito y personalizado, ideal para fotos grupales o más formales. Es perfecto si buscas un toque elegante y visual que encaje con la decoración general del evento.


¿Qué es un fotomatón?
El fotomatón es una máquina interactiva equipada con cámara, pantalla táctil y sistema de impresión instantánea. Su propósito es ofrecer una experiencia divertida e inmediata: los invitados posan, se ven en pantalla, eligen efectos o plantillas, y reciben sus fotos impresas en cuestión de segundos.
Hoy en día existen muchos formatos de fotomatones: cabinas clásicas, espejos mágicos, fotomatones vintage, o incluso fotomatones 360º que graban videos en movimiento.
Entonces… ¿cuál elegir para tu evento?
Dependerá del tipo de celebración y del resultado que busques:
-
Si quieres un espacio decorativo y elegante, el photocall es ideal.
-
Si prefieres una experiencia interactiva, divertida y con recuerdos impresos, el fotomatón es la mejor opción.
-
Y si puedes permitirte ambos, tendrás lo mejor de los dos mundos: estilo + diversión.








